La
Sociedad de la Información y el Conocimiento se caracteriza por el hecho de que
la capacidad de acceder a la información y, más aún, la de saber utilizarla
adecuadamente, es decir, de “crear” conocimiento, se convierten en las
variables decisivas en la productividad y la competitividad de la economía y en
la baza más ventajosa para el progreso de las sociedades. Esta sociedad está
basada en la inmediatez y cantidad del caudal informativo, lo que el profesor
catalán Joan Ferrés, afirma que produce una “hiperestimulación sensorial”. La
caducidad y la diversidad de canales, o bien de formatos son aspectos de la contemporaneidad
(postmoderna) que hemos terminado por aceptar, sin más, siendo esto motivo de
una nueva mirada, de una nueva sensibilidad que se aglutina entorno a ella. Ahora
bien, nada asegura que todas las sociedades y todos y cada uno de sus miembros
vayan a disfrutar en la misma medida de los beneficios de estas NNTT. Esa nueva
sociedad no se produce de forma automática, como una consecuencia “natural” del
desarrollo tecnológico. En efecto, sólo una decidida y sostenida intervención
de la ciudadanía en su conjunto y, desde luego, de los poderes públicos, puede
convertir esas enormes potencialidades de progreso que las NNTT encierran, en
una realidad a la que todos puedan acceder sin exclusiones. El desarrollo del vídeo digital ha permitido
mayor accesibilidad a los usuarios,
acomodándose con facilidad en los hogares y nuestras vidas, y encontrando en servicios
de distribución y consumo como YouTube todo un fenómeno sociológico. En la
actualidad la lectura diaria de vídeo en esta plataforma muestra una media de
seis millones de horas de vídeo al mes. Esto representa un cambio de consumo de
vértigo y ha provocado el desarrollo de tecnologías que permiten a los usuarios
compartir y colaborar, dentro de las cuales se encuentran las tecnologías de anotaciones
de vídeo colaborativas, que han facilitado el surgimiento de innovadores
proyectos sociales donde se utilizan las herramientas de vídeo anotaciones de
forma colectiva. Con la digitalización de los vídeos se abrieron también nuevas
posibilidades interactivas e hipermedia en educación, representando todo un
avance para el aprendizaje y la enseñanza al permitir abandonar la lectura
pasiva de los vídeos. Cuando observamos los proyectos de innovación en
enseñanza virtual, comprobamos que existen muchos tipos de proyectos sin duda,
no todos son iguales, no sólo por sus objetivos, sino en el nivel de cambio
esperado, la calidad de la producción de materiales, del número de personas
(profesores, alumnos y personal de administración) implicadas. Igualmente, no
es lo mismo el proyecto de un profesor o varios que quieren virtualizar sus
clases o algunos de sus procesos con una herramienta estándar o plataforma al
uso que ya posee un modelo de enseñanza prefijado, de aquel que pretende
introducir o experimentar una nueva metodología de aprendizaje basada en la red
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